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Tan cerca de Andrés Manuel López Obrador, tan lejos de mí.

Tan cerca de Andrés Manuel López Obrador, tan lejos de mí.

Vivo en el Bajío, en Querétaro para darles más detalles. Un estado que me ha brindado paz, trabajo, sensación de seguridad, cobijo. Una zona del país que es rica por su gente, su cultura, sus paisajes, su productividad, su vida y  su movimiento. Hace unos días supe que vendría Andrés Manuel López Obrador de “visita” a este estado.

 Para mi esas visitas no son visitas, son giras que tienen de trasfondo un interés en particular. Por alguna extraña razón , Andrés Manuel López Obrador canceló su “visita” a Querétaro, no así a Guanajuato.
Yo hasta hace unos meses vivía cerca de ahí, en los límites entre Guanajuato y Querétaro,  pero me ví en la necesidad de moverme por la creciente inseguridad y actos de violencia que se desataron de manera incontrolable y se siguen desatando en esa hermosa región. De ahí, de Guanajuato,  es oriundo mi padre y toda mi vida  le oí hablar de Guanajuato como el lugar más bello de el país, pero también de lo mucho que significaba en su vida, …. pero la miseria humana , el abandono del Gobierno Federal por berrinches  del Jefe de Estado ignorando y delegando culpas, se han adueñado de el, sin darle tregua ni descanso  y sin embargo, no le han arrebatado su hermosura, su majestuosidad y todo lo que significa para mí. Sin embargo tantos muertos, tantas masacres ahí (aún cuando el Presidente se empeñe en decir que en México no hay masacres) me angustian, me entristecen y me agobian como a todos.
Viviendo tan cerca, voy sabiendo que el Presidente culpa al propio  Gobernador de Guanajuato de la violencia, y el Gobernador ha aclamado ayuda al Gobierno Federal, pero “si no eres mi amigo, no te oigo”, y por otro lado , y digamos en otro escenario estilo ring de “lucha libre” veo a Alejandro Gertz Manero, Fiscal de la República, contra Santiago Nieto Castillo, Titular de la Unidad de Inteligencia Financiera ambos que deberían de estar en concordancia y en unidad, peleándose por ver quién le quita a quien el puesto, por ver  quién atrae más reflectores, mientras que el Presidente dice “No se peleen, hombre, amor y paz” ,  francamente me siento perdida, con un sentimiento de Orfandad y sin seguridad alguna. Pero no solo yo estoy insegura, también los militares , que se parten el alma y dan la vida por cuidarnos, están ahí diariamente, transitando carreteras y zonas peligrosas sin ningún cuidado para ellos., nadie me cuenta, yo los miro.
Me parece muy bien que el Gobernador de Guanajuato , Diego Sinhue Rodríguez, haya hecho un acto de humildad y de reconciliación al aceptar encontrarse con aquel que le ha dado la espalda y lo ha culpado, que es el Presidente. Para muchos este acto es humillante, pero viéndolo de fondo ¿Qué haces cuando la máxima autoridad se pelea contigo y  bajo sometimiento te dice que “quizá” le podría brindar un poco de seguridad a la ciudadanía que Gobierna? . La visita de Obrador al Bajío no fue visita. Fué una forma de alinear a todo aquel que no estuviera alineado, pero no para el bienestar de la gente, sino para ensalzar el ego de el. Desde mi punto de vista esta visita no traerá más paz. El narco se ha empoderado de tal manera que podrán haber mil visitas más y no creo pare en mucho tiempo.
Sin embargo, por otro lado no me parece mal que cada Gobernador empiece a ver por la seguridad de sus estados de manera particular, porque, desgraciadamente Obrador solo ve por él y por su popularidad pero no por el bienestar de la gente. Le preocupa que se le estén saliendo del “guacal” como vulgarmente se le dice, muchos Gobernadores,  y ha querido visitar “casualmente” a gobernadores del PAN. Que, no por ser del PAN justamente quisieran desalinearse de él, sino por mero sentido común.
Hace unos meses, antes de la pandemia, mis hijos me pedían visitar las momias de Guanajuato, tristemente me negué. No era posible. Pareciera que ese estado está huérfano de ayuda. Insisto, la visita del Presidente al Estado no calmará la violencia  porque sólo fué una visita para la “foto”, se requiere que el Presidente entienda que esta es una realidad y no un mero golpeteo contra él, sin embargo nunca lograremos la paz, si el se detiene a saludar de mano a la madre de el Narcotraficante más peligroso del mundo, tan solo porque dice ” era una persona mayor a la que el saludo no se le niega”.
Muchas familias de personas asesinadas y de desaparecidos se congregaron para pedirle audiencia en su visita al Bajío, no hubo respuesta .
Señor Obrador:  Imagino en algo ama a México, imagino por eso se ha aferrado al poder, eso quiero creer, porque déjeme decirle que no necesitaba ser Presidente para hacer cosas por su país, pero ya lo logró…. ¿ Y ahora qué?
Pareciera que el Presidente ya formó bandas, los de los “cuates gobernadores” esos que abraza en las giras, y a los que aplaude, y otros a los que les cede el micrófono siempre y cuando se asegure que hablarán bien de él., de lo contrario, no hay espacio en su vida para ellos.
Señor Obrador, los gobernadores de los estados de el país, representan a todos porque todos somos México: ¿Qué le parece intentar la reconciliación, o aceptar  (también es muy válido en un país que usted no se ha cansado de llamar “democrático”  la división  de muchos con usted ( no es CONTRA USTED), entendiendo y aceptando que algo no está haciendo bien y que por eso prefieren desmarcarse de su dirigencia?
Señor Obrador ¿ Porqué  a lo que dice amar tanto, lo quiere destruir?
 Señor Obrador ¿ Me daría la oportunidad de llevar a mis hijos a conocer  las momias de Guanajuato sin tener miedo?
Con todo respeto se lo dice alguien que no es de la Mafia del Poder, tampoco neoliberal (qué pena que no pueda terminar de entender qué es eso) ni soy conservadora ((Porque tampoco me queda claro qué es eso) , soy Mexicana y nada mas. Quiero mi bienestar, como  quiero el bienestar para usted, para los que ama  y para los que amo yo, en síntesis, para todos los mexicanos que viven dentro y fuera de México.
Y ya sé que a mi no me contestará, soy solo un punto entre la nada, pero al menos me desahogué.
Columna escrita por Claudia Rivera
@Panaclo