fbpx

Las hienas del PRI y MORENA quieren devorar a Hidalgo

Las hienas del PRI y MORENA quieren devorar a Hidalgo

El estado de Hidalgo está por celebrar uno de los comicios más relevantes de su historia. En primer término porque será el más numeroso en el sentido de la cantidad de posibles votantes, y en segundo plano (y no por eso menos importante), porque partidos y actores que están fuertemente vinculados al entramado de corrupción pretenden, a como de lugar, hacerse de espacios en Hidalgo y desde ahí constituir cotos de poder.

 

El Partido Revolucionario Institucional y MORENA pretenden debatirse el próximo domingo 18 de octubre presidencias municipales, como si estas fueran máquinas de casino en las que ellos invierten algunos pesos para posteriormente jalar la palanca y comenzar a obtener las respectivas “ganancias”. No ven al quehacer gubernamental como una tarea de vocación política pura, sino como una empresa para lucrar.

 

El ya conocido y corrupto Grupo Universidad, escurridizo y con olfato para hacer negocios a costa del erario, respalda a planillas de Morena. Esta organización, cuyo jefe ya esta detenido y siendo investigado, ha dado al traste con la forma correcta de hacer gobierno. Y hoy, tras muchos candidatos y candidatas, pretende continuar empantanando lo que a los ciudadanos tanto trabajo les ha costado: procesos electorales limpios.

 

Por su parte el PRI, como viejo lobo de mar, y conociendo que su marca está desprestigiada, ha desarrollado una estrategia siniestra para continuar en el poder, misma que le describo a continuación. El tricolor ha lanzado a sus propios candidatos, pero también encontró la manera de filtrar a sus correligionarios en las filas de otros institutos como el PVEM, Movimiento Ciudadano e incluso en planillas independientes. A través de estos otros partidos y candidatos, el Revolucionario Institucional pretende permanecer, cual incrustación parasitaria, en el poder de los gobiernos de Hidalgo. Nada más ruin y mezquino.

 

Los ciudadanos hidalguenses tendrán que ser mesurados, avisados y cautelosos al momento de emitir su voto este domingo. La transformación no vendrá de un gobierno que te diga que es la cuarta etapa, porque eso lo decide la historia y no un personaje. En realidad puede ser la quinta, la segunda o la sexta transformación, no importa cuál, lo verdaderamente trascendente es que ese cambio venga de la mano de cada uno de los habitantes de Hidalgo. Que, posteriormente a la emisión del voto, se trabaje de la mano con el gobierno electo, exigir el cumplimiento de los compromisos y proponer, durante la marcha, que se haga aquello o esto otro. Así es la democracia y así se construyen políticas públicas eficaces, así se hace ciudadanía real y efectiva, no como la que pretenden aquellas viejas hienas del PRI o Morena.

Votemos responsablemente este 18 de octubre.