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Tips para que el Presidente sea feliz.

Tips para que el Presidente sea feliz.

Siempre he estado convencida, y cada día lo estoy más, de que el Presidente no es un hombre feliz. Sé que durante años luchó por llegar al poder. Lo vi con mis propios ojos, yo vivía en CDMX, vi el cierre y toma de la Avenida Reforma, escuché de sus manifestaciones y supe de sus múltiples berrinches.

Cuando por fin llegó a ese tan ansiado y soñado poder, solo encontré a un hombre profundamente triste, resentido e infeliz. Un hombre que me lo imagino en su primer noche como Presidente durmiendo en un Palacio y al día siguiente despertando sintiéndose triste y vacío. Sin embargo durante estos dos años que lleva como Presidente he visto sus  video-cápsulas en donde nos platica con ojos brillantes y enormes, con rostro relajado y sonrisa franca, sobre sus múltiples recorridos a fondas y restaurantes, degustando todo tipo de comida típica de cada sitio que visita. En realidad es ese tipo de persona a la que le gusta viajar, comer y conocer diferentes lugares y culturas. Es ahí donde es feliz, donde mejor se mueve, donde sabe de lo que habla,  donde mejor se le ve. No habla mucho de resentimientos mientras come, solo disfruta.

Ser Presidente, estoy segura,  no es una cosa que le haya traído felicidad como él imaginó o como tantos imaginan. Me gustaría saber en realidad si alguien que haya sido Presidente fue feliz, verdaderamente feliz. Porque lo único que yo percibo de Andrés Manuel López Obrador es tristeza. Y tras de la tristeza siempre hay otras emociones y otros sentimientos, como resentimientos, rencores, enojos y obstinación.

Sin embargo, no se cansa de decirnos que él es feliz y que todo es bienestar en su vida y en el mundo en el que vive, pero siempre he creído que el que más dice ser feliz en realidad no lo es.

Pero , si hipotéticamente me llegase a leer: Yo tengo la solución para que el Presidente sea feliz: Dejar de ser Presidente.

Que se dedique a viajar, a comer, a conocer lugares mágicos de este bello país y que se dedique a vivir en paz. Porque para ser Presidente se necesita lo que él ahora no tiene: capacidad de perdón, de olvido, tolerancia a la frustración, a los ataques o las críticas. En fin, todo un perfil de puesto que un Presidente debe de tener y que él no tiene y no llena.

México se lo agradecería y creo que él también lo agradecería tarde que temprano. Llegó a donde quería, es hora de aceptar que a veces por más que creas que eres competente en algo y en verdad no lo eres, tienes que desistir. Estoy segura que desempleado no quedaría, muchas empresas o personalidades del mundo turístico y restaurantero lo contratarían. Tal vez ya no viviría en un gran Palacio pero segura estoy de que sería muy feliz.

Claudia Rivera @panaclo